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EFQM: Innovar en la gestión para lograr resultados extraordinarios

¿Por qué dos colegios con recursos similares, en contextos parecidos, obtienen resultados tan distintos? ¿Por qué un hospital logra satisfacción del 90% mientras otro apenas llega al 60%? La respuesta no está en el talento de las personas ni en el presupuesto disponible. Está en cómo se gestiona la organización.

Y aquí es donde el modelo EFQM se vuelve determinante. 

La evidencia científica: lo que dice el World Management Survey sobre la gestión 

El World Management Survey (WMS) —el estudio más riguroso jamás realizado sobre prácticas de gestión— ha evaluado más de 20.000 organizaciones en 35 países durante casi dos décadas.

Sus conclusiones son contundentes:

  • Las prácticas de gestión explican aproximadamente el 30% de la brecha de productividad entre países y entre empresas de un mismo país.

  • Existe una correlación directa entre mejores prácticas de gestión y calidad de vida en los países evaluados.

  • Colombia ocupa el puesto 26 de 34 países.

No es un problema de capacidad. Es un problema de método

Las prácticas que determinan el desempeño organizacional

El WMS mide 18 prácticas clave organizadas en tres áreas: monitoreo (cómo sabe la organización qué está pasando y cómo usa esa información para mejorar con8nuamente), fijación de metas (si tiene objetivos claros, conectados y desafiantes), y gestión de personas (cómo atrae, desarrolla y retiene talento).

Lo interesante es que estas prácticas no son secretas ni sofisticadas. Son cosas como:
• ¿Tiene indicadores claros y los revisa regularmente?
• ¿Las metas de cada área están conectadas con los objetivos estratégicos?
• ¿Los buenos desempeños se reconocen y los bajos desempeños se abordan?

Suena obvio. Pero la evidencia muestra que la mayoría de organizaciones no lo hace sistemáticamente.

Cómo el Modelo EFQM traduce estas prácticas en un sistema aplicable

El modelo EFQM, desarrollado en 1988 y adoptado por más de 50.000 organizaciones en 40 países, ofrece exactamente el marco estructurado que esta evidencia valida.

Sus criterios coinciden con lo que el WMS identifica como predictores de alto desempeño:

  • Liderazgo con propósito claro

  • Estrategia conectada con la operación

  • Gestión de personas basada en desarrollo y mérito

  • Procesos orientados a generar valor

  • Resultados medidos de forma sistemática

La lógica REDER operacionaliza el ciclo de mejora continua que distingue a las organizaciones mejor gestionadas del mundo.

No es coincidencia.
EFQM fue diseñado para codificar las prácticas que diferencian a las organizaciones de clase mundial.

Resultados medibles: lo que muestran los estudios sobre organizaciones EFQM

Un estudio comparativo de 120 organizaciones ganadoras de premios EFQM durante 11 años encontró:

  • +17% en ventas a 3 años

  • +77% en ventas a 5 años frente a organizaciones similares no participantes

En sectores específicos:

  • Salud: menores tasas de mortalidad y tiempos de tratamiento más rápidos
  • Educación: mejores resultados académicos

  • Empresas: mayor productividad y sostenibilidad

EFQM no es teórico. Es empíricamente comprobable.

El modelo EFQM no se lee, se aplica: la filosofía de lo que funciona 

Hay una trampa en la que caen muchas organizaciones: confunden conocer el modelo con implementarlo. Asisten a formaciones, leen documentos, llenan matrices y nada cambia.

Andrés Mejía Vergnaud, filósofo colombiano, lo expresa con claridad en La ruta del pragmatismo: «Este es un manifiesto en favor de lo que funciona, de lo concreto, de los hechos y de los resultados efectivos; es un manifiesto en favor de la idea de que lo que realmente importa de nuestras acciones, nuestras decisiones, nuestras instituciones, nuestras formas de organización, y nuestras maneras de comprender la realidad, es que funcionen y nos sirvan para el logro de nuestros objetivos.»

Esta perspectiva es fundamental para entender el modelo EFQM. No es un marco teórico para admirar. Es una herramienta para usar. Como señala Mejía Vergnaud: «En todos los asuntos humanos los grandes resultados, los avances, el orden y el rumbo de las cosas, no se construyen mediante la materialización absoluta de un designio superior, ni mediante la satisfacción total de ideales de excelencia y justicia, sino mediante la agregación constante, múltiple, cambiante y funcional de pequeños intercambios y de los equilibrios que se establecen con ellos.»

Esto aplica directamente al camino hacia la excelencia organizacional. No se trata de alcanzar un estado perfecto de gestión. Se trata de mejorar consistentemente, ajustar lo que no funciona, reforzar lo que sí, y avanzar paso a paso hacia mejores resultados. El pragmatismo, como filosofía, nos invita a «soltar la obsesión por la perfección y a reencontrarnos con lo viable, lo posible y lo prioritario.» Nos recuerda que «lo viable es preferible a lo ideal.»

El modelo EFQM opera exactamente bajo esta lógica. La metodología REDER no busca que una organización sea perfecta en todo. Busca que identifique dónde está, hacia dónde quiere ir, y qué acciones concretas debe emprender para cerrar esa brecha. Es pragmatismo puro aplicado a la gestión. Un modelo de excelencia que no se pone en práctica es solo un documento bonito. Las organizaciones que realmente transforman sus resultados son aquellas que entienden que cada criterio evaluado es una invitación a la acción, no a la contemplación.

Los investigadores del World Management Survey proponen conceptualizar la gestión como una «tecnología» —un conjunto de prácticas codificables, transferibles y mejorables. Vista así, la brecha de gestión entre Colombia y los países líderes es equivalente a una brecha tecnológica: representa potencial no realizado, productividad perdida, competitividad desperdiciada.

La excelencia no es un destino. Es una forma de operar. No se trata de ser perfectos. Se trata de ser consistentes en mejorar lo que importa, medir lo que
hacemos, y ajustar cuando los resultados no llegan. Eso es EFQM. Eso es pragmatismo aplicado. Y eso es lo que distingue a las organizaciones que avanzan de las que se quedan hablando de hacerlo.

Referencias

1 Scur, D., Sadun, R., Van Reenen, J., Lemos, R., & Bloom, N. (2021). «The World Management Survey at 18: Lessons and the Way Forward.» Oxford Review of Economic Policy, 37(2), 231-258. Disponible en: hwps://www.nber.org/papers/w28524 

2 Bloom, N., Sadun, R., & Van Reenen, J. (2016). «Management as a Technology?» NBER Working Paper No. 22327. National Bureau of Economic Research.

3 World Management Survey. Base de datos disponible en: hwps://worldmanagementsurvey.org/ 

4 Boulter, L., Bendell, T., & Dahlgaard, J. (2013). Estudio comparativo de 120 organizaciones ganadoras de premios EFQM durante 11 años. International Journal of Operations & Production Management.

5 Mejía Vergnaud, A. (2025). La ruta del pragmatismo: La filosofía de lo posible, lo concreto y lo que funciona. Bogotá: Penguin Random House.